La Loca de los Gatos

Las glándulas anales del gato

Mi gata mayor está enferma… No me había dado cuenta de nada, pero de repente allí estaba ese agujero tan grande y doloroso cubierto de pus ¡Madre mía! ¿Cómo podía no haberme dado cuenta de eso? ¿Qué es lo que ha ocurrido?

Cuando yo ya me di cuenta de que mi gata estaba herida, ella llevaba como 5 ó 6 días comportándose se una forma un poco extraña, muy apática, tristona, escondida dentro de la cama… se notaba que le pasaba algo. Al ser los primeros días de Septiembre, lo achaqué al frio y la vuelta al trabajo, ya que la estaba dejando de forma muy repentina bastantes horas sola.

A ver, se notaba que la gata estaba triste porque no venía a saludarme cuando volvía ni se despedía de mi cuando me iba. Pero coincidió justo con el comienzo de las mañanas frias y la vuelta de las vacaciones, por lo que pensé que ella prefería quedarse en la cama ¡Error! ¡Nada más lejos de la realidad! Mi gata estaba enferma y yo no me había dado cuenta.

A los pocos días, mientras mi gata comía, observé que tenía una herida grande al lado del ano. Estaba llena de pus y parecía dolerle bastante. También debía tener fiebre porque estaba como desorientada y tenía las pupilas muy dilatadas. En seguida le limpié la herida y vi que era bastante profunda. Impresiona bastante. En ese momento ya sí se notaba que la gata estaba enferma, no solo herida.

Lo que hice (y creo que es lo que se debe hacer en estos casos en vez de andar mirando en foros) fue llamar al veterinario y contarle lo que pasaba. Estaba muy asustada y él me estuvo preguntado cómo era la herida. Como era de noche me dijo que le aplicara una pomada y la llevara por la mañana a la consulta. Según me explicó era bastante probable que se hubiera roto una de las glándulas o sacos anales y  era necesario que la llevara a la consulta cuanto antes.

Una vez en el veterinario nos confirmó que se había producido una obstrucción de las glándulas anales. Me explicó que normalmente esas glándulas contienen una sustancia que se vacía sola cuando todo está funcionando correctamente pero que si hay una obstrucción, la sustancia no tiene otras vías de salida más que la propia piel. La glándula se va inflamando hasta que revienta. Ese proceso puede durar días y el gato puede tener fiebre y estar apagado. (Que me perdonen los veterinarios si por el camino se han producido pérdidas importantes de información ^^ ).

Finalmente, la recuperación de mi gata pasó por una limpieza de la zona (la realiza el veterinario con el gato sedado) un antibiótico y otras pastillas más (6 y 4 días) y por supuesto la compañía de nuestro amigo el cono. La visita al veterinario duró un par de horas y no fue nada caro (Si hubiera durado más o hubiese sido más caro la habría llevado de todas formas). A mi gata le quedan aun 3 días de antibiótico, una pastilla y lo que haga falta con el cono, pero se nota que está mucho mejor. Me saluda al llegar, me pide juego… también se acurruca en la cama, pero nunca nunca nunca me deja de saludar al llegar del trabajo.

Quería contar nuestra experiencia con el problema de los sacos anales pero también, por desgracia, en estos días que he buscado información sobre las glándulas y los problemas que puedan crear, he encontrado cientos de mensajes pidiendo soluciones caseras para este problema. Por favor, hacedme caso, no es algo que podamos arreglar en casa. Es un asunto delicado y un percance muy doloroso para el gato. Nuestro gato lo está pasando mal y se merece que ni siquiera lo intentemos ya que depende absolutamente de nosotros. No es ninguna tontería, hay que llevarlo al veterinario para que limpie bien la zona (por dentro) y prescriba un tratamiento.

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