La Loca de los Gatos

La llegada de «el nuevo» y los celos

Los celos del gato ante la llegada de una nueva mascota

Como ya sabéis, los gatos son muy sensibles y cualquier cambio que tenga lugar en casa puede causarles malestar. La llegada de un nuevo integrante al hogar no sólo supone una amenaza para su territorio y comida sino que probablemente dueños, visitas y la familia desviarán su atención hacia la nueva mascota, y la más antigua sentirá algunos celos. El gato con celos podrá comenzar a hacer sus necesidades en cualquier parte o pasar las noches maúllando. Si el antiguo inquilino es un perro podrá aullar y orinar para llamar nuestra atención. Algunos también pueden comenzar a romper objetos o arañar puertas y muebles.

Para evitar que nuestra mascota se ponga molesta, tristona e incluso llegue a deprimirse os recomiendo seguir estos consejos.

Hacer las presentaciones correctamente:

Hay que buscar la mejor manera de presentarlos, para que la primera impresión sea buena (lo mejor posible, ya que los gatos adultos son muy terrotoriales). Si ambos (sean perros o gatos) son cachorros, no habrá inconvenientes, ya que las dos mascotas comenzarán a disfrutar de juegos comunes y se relacionarán con facilidad.

Si la mascota dueña de casa es adulta, hay que acercarle al cachorro para que lo vea y lo huela. De esta manera, verá que es un cachorro, y seguramente le brindará protección.

El Territorio:  

Los animales cuidan cada rincón de la casa; por eso no les resulta fácil compartir el espacio. Es importante no permitir que el recién llegado invada los lugares propios de la otra mascota, como puede ser su sitio de dormir, su prinicipal lugar de obervación o el plato de comida. Si alguno de los dos eriza el pelo o gruñe, hay que hacerle ver que no se permitirán peleas, cortando en seco «la regañina».

Desde un principio, ellos mismos establecerán sus jerarquías, que son las formas normales de vida en una manada. El adulto es quien marca los límites y las conductas a seguir.

Los dos son adultos

Si se lleva al hogar una mascota adulta, hay que tener más precauciones que cuando se trata de un cachorro, y estar atento a las peleas. En caso de llevar un gato a una casa con perro hay que asegurarse de antemano que el perro no se tira a cazar a los gatos. Y, por el contrario, si se lleva un perro al lugar donde habita un gato, es preferible mantenerlos separados al menos una semana.

Perros y Gatos:

Como primera medida, dejen que los animales se huelan a través de una puerta cerrada. Luego es aconsejable sacar al perro de la habitación y dejar entrar al gato para revisar el lugar. Antes de acercarlos, es aconsejable repetir esta maniobra durante varios días.

Si se trata de un cachorro de perro hay que vigilar que el cachorro no vaya corriendo al encuentro del gato. El gato podría tomarlo como una agresión, y un simple arañazo complicaría las buenas relaciones que estamos buscando.

Gato vs gato:

Cuando hay un gato en la casa y queremos tener otro, es probable que sea joven o de otro sexo. Algunas veces, el animal dueño de casa recibe al recién llegado con gestos de desagrado. Lo habitual es que el gato más viejo se aparte, y, semiescondido o trepado en algún lugar seguro, observe al nuevo ocupante. Todo depende del espacio que tengamos en casa para las mascotas, pero esos animalitos, mas allá de sus peleas, son nuestros grandes compañeros.

Si tenernos más de uno, ellos disfrutarán más de la vida, serán mas activos y sufrirán menos por estar solos. Todo es cuestión de hacerles un lugar.

vía Celos entre mascotas.

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