La Loca de los Gatos

Voy a adoptar un gatito ¿Qué debo tener en cuenta?

¿Te van a regalar un gatito y no sabes por dónde empezar? ¿Tienes que escoger al que será tu compañero durante muchos años y no sabes cual será el más adecuado? No te agobies, porque seguro que cualquiera de ellos hará muy muy bien su papel de compañero peludo. Aunque sí te vamos a dar algunos tips para que sepas ante qué posibles situaciones te puedes enfrentar y cómo superarlas con éxito.

 

Éstos consejos son más bien relativos al estado de salud del gato, aunque en mi opinión es casi más importante fijarse en el carácter antes de adoptar, especialmente si tenemos otros gatos en casa. En cualquier caso, un gato con problemas de salud puede ser un compañero perfecto por lo que no debemos descartarlo si no está en perfectas condiciones. Simplemente sabiendo las dificultades que pueda traer consigo podemos adoptarlo de forma responsable y ayudarle a sanar sus enfermedades, infecciones o lo que sea que tenga. Recordad que muchas veces las propias madres contagian a los gatitos con parásitos pero que la mayoría de las veces se curan pronto con el tratamiento adecuado.

– El aspecto del pelo debe ser brillante, homogéneo y no presentar costras ni zonas peladas. Si tiene zonas sin pelo puede tener algún tipo de infección en la piel o bien hongos, por lo que antes de introducirlo en casa con otros gatos lo llevaremos a que lo vea el veterinario.

– Los oídos deben verse limpios, sin cerumen oscuro o costras como carboncillo (podría tratarse de ácaros). Si el gatito tiene una costra negra dentro de la oreja como esta podría tener ácaros. Igualmente debemos llevarlo al veterinario para poner un tratamiento antes de llevarlo a casa ya que los ácaros son muy contagiosos entre gatos.

– Los ojos también han de estar limpios, sin legañas verdosas, ni irritaciones en la parte superior, brillantes y de igual tamaño. En caso de que las tenga (es muy común) igualmente lo consultaremos con el veterinario. Sin embargo podemos lavar los ojos con manzanilla los primeros días para limpiar y aliviar.

– El ano. Es importante que esté limpio, ya que indicios de suciedad o heces nos harían sospechar de la existencia de una diarrea. Aunque la verdad es que incluso los gatos que tienen parásitos intestinales a veces no dan muestras externas de ello. Lo normal es que cuando lo llevemos al veterinario por primera vez nos de una pastilla antiparasitaria para él y otra para los demás animales de la casa.

Un detalle a tener en cuenta es que los gatos blancos con ojos azules pueden ser sordos de nacimiento. Por ello, habrá que averiguarlo y tratarlo según sus necesidades.

Es muy recomendable si tenemos otros gatos sanos en casa hacerle ates de traerlo a casa  las pruebas de leucemia y de inmunodeficiencia felina (si el gato procede de una asociación normalmente estarán ya testados).

En cuanto al carácter, dicen que un gato sano se mostrará activo y juguetón con nosotros en cuanto le incitemos a ello. No debe resultar agresivo en exceso, ya que ello indica que está muy asustado porque es muy tímido o que habrá que modular ese carácter con mucha paciencia si esto persiste.

MI EXPERIENCIA:

Cuando he tenido que elegir un gatito de una camada o he ayudado a alguien a hacerlo, generalmente si uno tiene las orejas sucias por ácaros lo más seguro es que todos las tengan ya que se pasa de unos a otros. Igual con los hongos o infecciones en la piel o parásitos internos. Estas infecciones son bastante comunes en los gatos que cogemos para llevar a casa y tienen un tratamiento sencillo. Habrá que tratar a todos los gatos de la casa. Es decir, muy dificilmente consigamos encontrar un gato completamente «limpio», lo más habitual es que todos lleven algún bichito que podremos exterminar en cuanto estén en casa bajo nuestros cuidados.

Generalmente cuando voy a elegir un gato que está en una camada con más de sus hermanos suelo optar por traer el más tranquilo. Aunque seguramente en primer lugar nos llamará la atención el más bonito o vistoso y en segundo lugar el más juguetón y gracioso.

Que un cachorro de gato sea gracioso y juguetón es habitual. Pero si en el momento en que vamos a por él para llevarlo a casa elegimos el más juguetón, seguramente estaremos llevando a casa al gato más nervioso. A los juegos y travesuras de un gatito pequeño deberemos añadirle un extra de paciencia si finalmente hemos optado por llevarnos a casa a un gato que destaca sobre los demás por su estado de nerviosismo y excitación. Por lo tanto mi recomendación es siempre optar por adoptar al gato más tranquilo, incluso apagado, porque una vez esté en casa con nosotros nos sorprenderemos segurísimo de su vitalidad y energía. Por supuesto, sea cual sea el gato que adoptemos deberemos llevarlo al veterinario para que lo desparasite y revise bien. Con nuestros cuidados y cariño pronto se encontrará mejor y disfrutaremos de una mascota en las mejores condiciones posibles.

Recuerdo el día que adopté a mi gata Aina y la llevé a mi veterinario a su primera revisión, después de haber pasado un resfriado, conjuntivitis y parásitos intestinales… le dije «¿Qué le pasa? ¿Por qué no maúlla?» Y me respondió «Porque no necesita nada». En ese momento me di cuenta de lo agradecidos que son y simplemente morí de amor…

Para preparar la llegada del gatito a casa te recomendamos leer este artículo con todo lo que vas a necesitar.

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