La Loca de los Gatos

Agresividad entre gatos que viven juntos

Se produce en gatos que viviendo juntos normalmente, ante una situación estresante (visita al veterinario, caída desde un piso, nacimientos, mudanzas, vacaciones) comienzan a desarrollar conductas agresivas y de intolerancia entre ellos.

Ante la confrontación inicial generalmente la familia interfiere gritando, regañando, pegando y finalmente separando a los gatos en diferentes habitaciones de la casa. Intentos posteriores de juntarles son infructuosos ya que ya que al día siguiente los gatos vuelven a salir con miedo, se miran y se producen bufidos, chillidos y nuevas agresiones provocando que se les vuelva a separar. La familia además suele intervenir de nuevo gritando, separando, pegando y sólo consiguen aumentar el estrés y fomentar sucesivas peleas.

Para entender este comportamiento tan frecuente en los gatos, es  necesario conocer  que los gatos no son obligatoriamente sociales, pero muchos de ellos desarrollan, como es evidente, relaciones con personas, otros gatos y otras especies.  Sus relaciones con otros gatos y con las otras especies varían desde la no tolerancia (agresión) hasta una tolerancia total (lamidos mutuos, juego, duermen juntos). Pero ante cambios en su entorno que originen estrés el grado de tolerancia puede variar.

Además los gatos no son animales jerárquicos como los perros. Muchos de los gatos que erróneamente consideramos dominantes, de repente dejan su comedero al gato más pequeño o a cualquier otro. Posturas entendidas como de sumisión como tumbarse de lado, es el preludio de un ataque, y un error típico es la interpretación de un gato enseñando la tripa como sumiso, cuando es la postura de máxima agresividad. Se confunde en los gatos el comportamiento agonista con jerarquía.

La mirada entre gatos es de suma importancia. Una mirada intensa y duradera entre dos gatos les lleva a la confrontación, mientras que retirar la mirada es la diferencia entre el ataque y el no ataque .

Tratamiento para gatos agresivos:

1. Agresiones leves y/o pocas horas separados:

2.  Agresiones fuertes

En el caso de gatos que se agraden de forma constante  a pesar de las actuaciones comentadas anteriormente, la conducta puede alterarse  pasando a ser uno de ellos un gato activo, que persigue, que aumenta su territorio de exploración, come con ansiedad, se lame de forma intensa… y el otro un gato pasivo, que reduce su territorio de exploración, no juega, come temerosamente, tiene actitud hipervigilante… En estos casos será necesaria:

Autora:  Mª Luisa Palmero Colado – Miembro de GEMFE (Grupo de especialistas en medicina felina de AVEPA)

Fuente: Aamefe | Vía Foyel.

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