¿Qué hacer si se pierde mi gato?

Mi gato se ha perdido ¿Qué puedo hacer?

La experiencia de que se pierda nuestro gato es una de las más desagradables para quienes compartimos la vida con ellos. Si nuestro gato tiene acceso al exterior, el indicador para empezar a preocuparnos será si no aparece en sus horarios habituales de dejarse ver por casa, como pueden ser la hora de comer o dormir, o una ausencia muy prolongada si es de los que ‘desaparecen’ por más de un día.

Para los gatos de interior, las ventanas abiertas sin protección, además de poder provocar lesiones por caídas, puede aumentar el riesgo de ‘escapismo’ de nuestro gato. En este sentido, tanto para gatos de interior como de exterior, un punto importante a tener en cuenta es que un gato esterilizado tiene menos posibilidades de extraviarse, ya que sus hormonas no le ‘invitan’ tan intensamente a seguir el rastro del sexo opuesto.

La prevención más segura para evitar que nuestro gato se pierda es tenerlo correctamente identificado con un microchip, el cual le podrán implantar en la clínica veterinaria, y además le servirá para poder viajar adecuadamente por todo el territorio europeo.

También hay algunos collares como este, que nos permiten poner nuestra dirección y teléfono ya no solo para que se sepa que el gato tiene dueño sino que sea más fácil localizarnos, sin necesidad de lector de microchip.

collar dirección

Pero si, a pesar de las precauciones, nos llega a pasar y tenemos que buscar a nuestro gato extraviado, os dejamos algunos consejos:

  • Si nuestro gato está identificado con microchip, debemos contactar en primera instancia con el Colegio Oficial de Veterinarios de la zona donde residimos, ya que estos organismos son los encargados de la emisión de los microchips y de la gestión de los datos consignados de animales y propietarios, y podrán informarnos de si alguien ha notificado haber encontrado a nuestro amigo.
  • Otra medida fundamental, es avisar a las autoridades locales (policía municipal local y de localidades cercanas) de un radio de unos 30 Km.
  • Contacta con las protectoras de la zona, así como con los veterinarios que puedas encontrar en las zonas próximas al lugar donde se ha extraviado. Cuanto más espacio puedas abarcar, mejor.
  • No está de más pegar carteles alrededor de la zona y hablar con los vecinos más cercanos para que puedan correr la voz. Especialmente debemos publicarlo en nuestras cuentas de twitter y facebook y pedir a nuestros contactos que lo compartan.
  • Actualmente hay disponibles en Internet servicios on-line gratuitos que pueden ayudar a que la búsqueda de tu amigo sea más fácil y pueda llegar a más gente, como por ejemplo ‘Peludos perdidos’.
  • Si tu gato se ha caído o se ha escapado de casa en un descuido te damos estas pautas muy útiles para encontrarlo en los alrededores de casa.

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18 Comentarios en "¿Qué hacer si se pierde mi gato?"

  1. cielo olarte dice:

    Se perdio mi gata de 10 meses, se llama Garritas, es Parda, la punta de la cola se la muerde. Estamos muy tristes porque desde el sabado 22 de diciembre no aparece…

  2. Ana dice:

    Lamentablemente, si en mi pueblo avisas a la policía por algún caso así, se reirán de tí…

  3. Mª Cruz dice:

    A veces subestimamos a nuestros pequeños…Yo tengo un gato que es un amor, Michi, es muy dócil y se deja tocar por cualquiera. El nunca sale a la calle, de hecho le aterra, pero el año pasado por estas fechas se escapó debido a que dejamos una ventana abierta, y suponemos que por una gatita callejera que merodeaba la zona. Hicimos lo posible en un pueblo: el gato no llevaba microchip, como suele pasar en los pueblos, y pusimos carteles, y eventos en redes sociales, por si alguien lo hubiera visto. Yo pensaba que Michi, acostumbrado de siempre a tratar con humanos, se habría acercado a alguien y lo habían cogido, eso si no habría muerto por un accidente. Pues me equivoqué, dos semanas después, ya dándolo por perdido, volvió a la puerta de mi casa. Delgado, sucio, pero sin una sola herida. Son supervivientes natos, y en lugares como los pueblos, suelen volver a la casa, porque saben que allí les espera el plato de comida y su “manada”. Besos.

  4. begoña dice:

    Os cuento mi extraña historia de cómo encontré a mi gato en un sueño

    Tengo un gato llamado Merry, él sólo entra en casa por la noche para comer y por la mañana sale y se pasa el día fuera, pero siempre que le llamo y le silbo viene con los demás. Mi novio y yo vivimos en un piso con pequeño jardín que da al campo cerca de Torreldones. Una noche Merry no vino, le llamé varias veces y no le di demasiada importancia. Al ver que al día siguiente no venía por la mañana me preocupé, le buscamos por la tarde, le llamamos pero no vino…y me acosté con mucha angustia. Al 3º día desaparecido buscamos más a fondo por el campo y al rededores y nada, me acosté realmente mal, pensando en él y llamándole en mi pensamiento. Esa noche tuve un sueño: soñé que mi gato Merry estaba atrapado y me llamaba. Estaba en una casa de piedra con un jardín grande. Esa casa tenía un sótano y una puertecita pequeña, y es ahí dónde estaba….esta imagen de la casa por fuera se queda grabada en mi mente, y al despertar tuve el presentimiento de que tenía que buscar esa casa, al menos intentarlo y se lo conté a mi novio, que flipó un poco pero fuimos a buscar los dos esa tarde al volver del trabajo.

    Empezamos a llamarlo por el campo como el día anterior y caminando hacia unas casas cuando de repente se empezó a a escuchar el maullido de un gato cada vez que gritábamos su nombre, sin embargo pensé que podía ser cualquier gato de la calle o algo así…pero cada vez lo escuchábamos más cerca y llegamos aun valla que daba a una chalet con un buen jardín. cuándo me fijé bien, vi una puertecita en la parte de abajo de la casa, y me empezó a palpitar el jardín, pero aún no acababa de creerlo… acto seguido llamamos al timbre de la casa y salió un señor muy extrañado porque yo le decía que mi gato estaba en su casa…me dijo – es raro porque tengo perros fuera siempre y cazan gatos…

    y le llevamos a la puerta y le dije que estaba ahí. había junto a la puerta un agujero redondo como de ventilación o evacuación…y empecé a deducir que se debió meter por ahí pero que no se atrevía a salir por los perros…cuándo abrimos la puerta y alumbramos con la linterna entro mi novio y dijo – es Merry!!! yo no podía creerlo, puesto que era un gato negro, hasta que vi el collar y la chapita….que alivio y que increíble!! no salió hasta que no apartamos la linterna y ya nos pudo ver y salió corriendo saltó la valla y fue hacia casa…

    El señor se quedó ahí extrañado, le dimos las gracias y fuimos por el campo llamándolo hasta llegar a casa, el pobre había perdido peso pero ya estaba en casa!!!

    Todavía me cuesta creerlo, soñé con la casa en la que estaba atrapado, y no la había visto en mi vida!! menos mal que tengo a mi chico de testigo, ya que le conté el sueño al despertarme y luego resultó que la imagen que vi en el sueño era igual, el jardín, la disposición de la casa era igual que cuándo la vimos y la puertecita exacta!!

  5. Hola Begoña, es una historia preciosa, gracias por compartirla con nosotros. A veces estamos receptivos o se dan las circunstancias que se tienen que dar y esas cosas pasan. Un abracillo!

  6. Tapanez dice:

    Hola,

    desde el sábado pasado llevo queriendo dejarte un comentario en este post y al final he encontrado el rato…

    Y es que el viernes se perdió mi gata de nueve meses, creemos que se cayó del balcón (vivimos en un primer piso) y eso fue sobre las 11 de la mañana. Todo el día buscando, pusimos carteles, llamé a una protectora, llamé a la policía local aunque no me dieron ninguna ayuda… buscando y casi perdiendo la esperanza. Y digo casi porque recordaba haber leído que los gatos no se suelen ir lejos y que tienden a “aparecer” de noche. Así, a las 3:30 de la mañana bajamos a la calle y en la primera llamada nos maulló y terminamos encontrándola 🙂

    Ánimo a todos los que pierden a sus mascotas y mucha, mucha suerte. Yo la tuve y no olvidaré nunca el momento en el que la encontramos, su respuesta a nuestras voces aunque el resto del tiempo no nos haga ni puñetero caso jajaja

    Un abrazo y muchas gracias por tu blog.

  7. Hola Tapanez, muchas gracias por pasarte a comentar, toda la información y consejos que nos dais es muy útil y reconfortante para personas que estén en la misma situación. Gracias de corazón y me alegro de que tu gata apareciera!!!

  8. Elena dice:

    Uno de mis gatos se cayó por la ventana desde un tercero. Lleva 3 meses perdido. Lleva chip. Hemos hecho todo lo de este post y más, pero todavía no ha aparecido.
    Hicimos todo lo que se nos ocurrió, comparto por sí a alguien le sirven.

    -los carteles mejor a color, para que se vea bien el gato
    – poner una recompensa siempre hace que la gente se paré a mirar el cartel
    -hemos puesto anuncios (pagando) por facebook. Puedes elegir la zona geográfica para su difusión.
    -durante el primer mes salimos todas las noches con linternas, les brillan los ojos y se ven enseguida.

    Aún así sigue desaparecido, pero no perdemos la esperanza.

  9. Adriana dice:

    Hace como tres años mi gatita desapareció de la noche a la mañana… acá no tenemos todavía lo de los microchips, y ni hablar de avisar a la policía ni nada parecido… pero nunca supe si se la llevó alguien, si se fue por sus propios medios, incluso llegué a pensar que la habían atropellado… gracias a Dios apareció a los 21 días en un techo de una casa de la vereda de enfrente maullando como loca, desesperadamente, y como no se podía bajar porque era muy alto, me llamaba angustiada desde allí, conseguí una escalera de una vecina que también la había escuchado, y como pude la bajé… fue indescriptible la emoción y la alegría conque nos abrazamos y besamos jajaa!!… por supuesto, nunca supe qué le sucedió y cómo la pasó, venía flacucha…

  10. se me perdio mi gatita hace como 8 días que no la veo, estoy desesperada y triste ya le pregunte a mis vecinos pero no la vieron, me parece que me faltan tres vecinos para preguntar. tengo miedo de no verla nunca más. no esta castrada, mis vecinos tienen gatos me parece que cinco vecinos tienen gatos, hace poco escuche una gata en celo y creo que es la mia!

  11. Erica dice:

    Una vez mi gata Nina se perdio no aparecio durante 2 semanas o mas yo estaba re triste aparte no sabia donde buscarla. Una noche a la madrugada mi madre me aviso y mi gata aparecio en la ventana de su habitacion, estaba muy delgada se le veian casi las costillas y como si fuera poco durante ese tiempo hubo tormentas, estaba toda mojada, pero aun asi ella me salto encima y paso su lengua por mi rostro, hasta que con amor y paciencia se recupero ahora ya esta bien y va para los 5 años, pero durante el tuempo que no estuvo fue de lo peor

  12. Fernanda dice:

    Mi Gata se perdio el dia sabado 11 de julio 2015 Mi gata se llama Betty es blanca con manchas negras y la cola toda negra su nariz es media rosadita y su maullido es suave es muy asustadisa Se perdio durante cuando llubio y ah pasado 3 dias y no vuelve Y no se que hacer no tiene collar ni nada pero la quiero encontrar Ayudenme

  13. Anai dice:

    Hola mi gatita de 5 meses esta esterilizada se perdió el 5 de julio 2015 junto con una gatita embarazada y no la han visto a la de 5 meses ,solo la gatita embarazada llego a su antiguo hogar, la otra gatita esterilizada no aparece, ayer fui a la casa a buscarla y a maullarle y no llego ni respondió ¿Que puedo hacer ,creen que regrese si apenas conoce la casa?
    Ayuda!!!!
    :'( :'( :'( :'( :'( :'(
    Leí sus comentarios espero que regrese como sus gat@s

  14. Nikole dice:

    Si es horrible.Yo e perdido a mi gatita de 3 meses.Es espantoso el dolor que se siente.Le puse un collar para que se sepa de quien es.Es por confiarme de dejarla en el patio paso justamente hoy.Hay algo que pueda hacer o esta perdida?(patio cerrado)

  15. Pia dice:

    Se perdio mi gata se llama PLUMA tiene un collar rosa y se perdio en San Salvador de Jujuy en la zona de huaico es siamesa y se perdio el 01/01 por cualquier informacion contactame

  16. Cuando niño yo tuve una gata llamada Pispa, ella era muy cariñosa conmigo, jugaba conmigo, parecía un perro literalmente. Cierto día ella estaba a punto de tener gatitos y como ella era cazadora salió a cazar una noche y nunca volvió, yo nunca supe del paradero de ella, la busque por cielo y tierra en donde frecuentaba ella, la busqué hasta debajo de la tierra y nunca la encontré, esa gata era el amor de mi vida, jamás quise un gato como fue ella. Estuvo conmigo 9 años y todos esos años para mi fueron los más felices 🙁 🙁

  17. Alex dice:

    ¡AÚN HAY ESPERANZA! UNA HISTORIA REAL PARA AQUELLXS QUE HABÉIS PERDIDO A VUESTRAS MASCOTAS, SERES, Y ESTÁIS PASANDO UNA PESADILLA A LA ESPERA DE QUE VUELVAN.

    “Lo más bello de la oscuridad es que cualquier chispa por diminuta que sea brilla como cien soles juntos, y esa chispa se llama esperanza”

    -¡Shimba, Shimba,¿dónde estás? ven, ven con papa!
    -¡Shimba es ese! se parece mucho, es idéntico, está ahí sólo (en un huerto) mira como la linterna ilumina sus ojos, su cuellecito marrón, él pobre ahí solito, té está esperando, ¡vamos Alex, a saltar la valla, puede que sea él, ¿quién te dice que no?
    Tiempo de silencio en la oscuridad de la noche frente a las estrellas(…)

    -San Antonio Bendito, abuelita, mama, universo, energías, por favor que esta tormenta, esta película, que me ha asolado por completo, que ha durado seis días termine ya, no puedo más y el pobre estará al límite, tiene que aparecer, tenemos que regresar hoy a casa. Por favor, que Shimba regrese, San Antonio Bendito, por favor…

    No soy creyente en el cristianismo pero creo que como religión o filosofía tiene algo en común a todas las religiones o también sistemas filosóficos, y es la fe y la atracción a buenas circunstancias de unos factores como la energía de buenos seres que ya no están, buenas circunstancias, azares etc. Y por primera vez en mucho tiempo guiado por los sabios consejos de mi madre decidí en aquel huerto de noche, frente a las estrellas, ¿y por qué no? decidí rezar a ese ser para que Shimba volviera de nuevo, recé al universo, a todo, y sobre todo a mi niño para que volviera, ya no podía más….Y allí estaba él…de la noche surgió un brillo de inocencia y ambos en la distancia nos contemplamos como perdidos en una remota isla en el mar estelar, perdidos pero cerca el uno del otro hasta que comenzó a acercarse y a maullar. La pesadilla había terminado.

    Habían pasado seis días desde que Shimba se saltara por la terraza en uno de los hermosos pueblos de Granada cerca de la sierra donde vivo. Un cálido jueves 5 de octubre de 2017, viendo la tele sobre las dos mi gato accedió a otra terraza al lado de la mía pero más baja y se salió. Media hora más tarde de verle ya no estaba, Shimba había desaparecido. Asustado le busqué por toda la casa arrepentido de no haberle vigilado lo suficiente, y nada, se había escapado. En una cercana calle desde la terraza me pareció verle, salí corriendo pero nada no aparecía, igual a lo lejos me parecía verle pero tan pronto me acercaba salía corriendo, y en ese pueblo como en cualquier pueblo penínsular más del sur por su habitual cálido clíma a esas horas estaba lleno de gatos. Llorando regresé a casa a esperar con eso de que los gatos vienen a casa sentado en la terraza, llorando como un poseso, con la ventana abierta esperando oír a lo largo de la noche sus maullidos, pero nada, había comenzado una pesadilla que se prolongaría por seís días y siete noches…

    Al día siguiente me levanté deprimido, pues Shimba solía dormir abrazadito a mi en mi cama, el otro gatito Mozart estaba triste, el día anterior había viajado desde Valladolid hasta mi casa para quedarse definitivamente con él, y a las horas Shimba…Su tristeza era latente, pues le quería mucho, siempre solía estar a su lado mordiéndole, de hecho horas antes habían estado jugando con una caja de cartón y un túnel de plástico, y ahora esa caja de cartón al verla parecía reproducir los maullidos de alegría de la noche anterior de Shimba.

    A lo largo de aquellos días busqué por el pueblo sin esperanzas, descuidé mi vida, dejé de ir al gimnasio, los estudios, absolutamente todo. Me levantaba deprimido, viendo como pasaban los días temiéndome lo peor, si me lo habrían matado unos salvajes en el pueblo, peleas con otros gatos -algo muy probable pues Shimba es un gato casero, castrado y como yo, no sabe pelear-que se hubiera ido a saber donde etc. En mi calle había dos gatos, había más pero dos que solían estar: Una hembra que tenía crías y vivía en la calle marginada por sus dueños a la que solía alimentar y que en mi búsqueda nocturna me solía acompañar a veces por algunas calles; y un gato blanco con manchas negras gordo cabrón, y digo gordo cabrón porque es un gato que expulsó a su hermano de su territorio y que una noche tras buscar sentado en la terraza a que viniera Shimba, ví como en la oscuridad un gato alargado similar a él se acercaba a mi casa, pero el gordo cabrón al momento le espantó, salí corriendo pero ya no estaba. Y es que efectivamente, Shimba al no poder regresar como más adelante ví al final de esta historia optó por quedarse en las cercanías, en un huertecito en los que por el día en vano había estado.

    Fueron días horribles, iba a Granada a los estudios, al gimnasio, a mi vida y era como estar muerto, con un nudo en la garganta, pedaleando sin sentido, sin ganas. Mi madre muy creyente me decía que había rogado a su santo con el que le habían aparecido cosas, San Antonio patrón de los animales. Yo abierto a todo, a lo múltiple ¿y por qué no? también le rezaba por que él estuviera bien, besaba su fotito con sus orejitas, lloraba arrodillado rezando también a mi pobre abuela que había fallecido años antes. Y noté como empecé a volverme loco del dolor, me quedaba el día en casa esperando a que fuera de noche, contando las horas para salir a buscarle, llorando, maldiciendo a todo porque no existían los milagros, la esperanza, nada, incluso a tal extremo llegué que le llegué a confundir con otro gato idéntico a él que le llamaba y no venía pensando que se había asalvajado, y ocurrido como anecdota que según le veía como se metía en una casa, llamé a la puerta y me salío una familia entera chillandome por la calle que si me llevaba a su gato me mataban, y todo por preguntar…Pero al final llegó ese día esa noche con mi casera que muy amable me estuvo ayudando onerosamente y estuvimos pateando por todo el pueblo, llamando a particulares -ejemplar el trato de los vecinos- hasta que al final en ese huerto se hizo el milagro, el azar o como se quiera llamar.

    Pero al final tras ruegos a personas buenas, a la vida, al Universo, a mi ser amado, al final todo se resume en que a veces hay que tener fe, y con respeto lo digo, da igual que se tenga fe en una religión, en una filosofía, en una forma de pensar, a mi juicio eso son tonterías, son por así decirlo el revestimento del juego de la fruta, y el jugo, la fe está en todo si las circunstancias son apropiadas. Hay que tener fe cada ser según lo que le motive, pero en estos casos la fe para que vuelva, la fé para que a pesar de darlo todo perdido, de temerse lo peor, seguir adelante. Sí, sé que hace uno-dos-tres días no la tenía como la cito, pero sabía que a pesar del enorme dolor tenía que seguir. A pesar de que el pobre creía que volveríamos a vernos, de que aguantó seís días sólo, a la intemperie, llorando, sin saber cuando volvería a verme, si volvería a estar con su amado Mozart, si volvería a jugar en la caja de cartón, sus latitas. En mi “humana humanidad” perdí la fé, incluso le confundí con otro pero yo podía ver la luz de la vida a lo lejos y cegado sólo veía oscuridad; Shimba en su “gatuna gatunidad” en la oscuridad a lo lejos vió la luz y eso fue lo que le mantuvo con vida, lo que en medio de la noche terriblemente asustado le permitió dar esos pasos hacía mis brazos, esos metros en los que el miedo a cada paso le vencía pues no eran unos pasos por casa, sino que eran unos pasos por el abismo, por el miedo, y él los consiguió dar, y tan pronto los dio conseguimos tan pronto como le abrigué con mi chaqueta salir de allí con miedo a que oliera al gordo cabrón y se me escapará de nuevo, algo que no me perdonaría jamás…

    Hoy que es jueves día 12 de octubre de 2017 han pasado unas horas, menos de un día, lo que llegué a pensar que jamás pasaría, el volver a ser una familia los tres acá en un pueblecito de Granada es una realidad. Ahora somos una familia feliz, tanto Mozart como yo estamos fatigados, y sí, Mozart, porque es increíble como son los gatos, su energía, y es increíble que él esté feliz, pues lo primero que hizo al ver a Shimba entrar por la puerta fue darle un abrazo, lanzarse a su cuellecito y no separarse de él; pero sobre todo, Shimba, el rey tigre, el niño gordo, el bebé, Don Shimbon y un largo etc de motes cariñosos aquel que tuvo fe y aguantó durante seis interminables noches, pudiendole haberle pasado lo peor, y siete noches a la oscuridad, por suerte cálidas. A San Antón como hombre bueno, a mi familia, a la vida, al universo, a las energías, al vacío, a todo, al final todo se resume a tener fe y creer que aún hay esperanza.

    Leyendo en internet casos de gatos perdidos leí que había gente que tuvo suerte, pero otra no, pues aún hay miles de familias, de seres que perdieron a sus seres queridos, seres inocentes que por desgracia se van. Llegué como he citado a temerme lo peor, jamás pensé que me pasaría, leía por ahí y lo veía distinto. Por ello en resumen, a todas las personas que estáis sufriendo este tormento, pasé el tiempo que pase, no perdáis la esperanza, incluso en la oscuridad donde ya el cerebro se sumerge en el llanto y la locura, aún así, aún así…¡seguid adelante! pues mientras vos enloqueceís, maldecís, ellxs, maestros de la inocencia, seres sin maldad, en silencio os aguardan.

    Va por ti hijo mío.

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